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martes, 1 de noviembre de 2011

Los Medicamentos

En estos enlaces detallamos algunos comentarios e inquietudes frecuentes relacionados con el uso de medicamentos, en un lenguaje fácilmente comprensible.

Es ESENCIAL recordar que SÓLO EL MÉDICO puede indicar un tratamiento farmacológico, después de la evaluación PERSONALIZADA e IDÓNEA de su paciente. Estas líneas constituyen tan sólo una orientación general y muy amplia que JAMÁS SUSTITUYE a la sabia opinión del profesional de la salud. EN TODOS LOS CASOS, será el médico quien tome la decisión adecuada y recomiende la mejor terapia.


sábado, 15 de octubre de 2011

¿Es Seguro el Sildenafil?

El sildenafil es popularmente conocido por su primer nombre registrado (Viagra), si bien en muchos países se encuentra disponible con otros nombres comerciales.


Este producto se utiliza en dosis de 25, 50 ó 100 mg para el tratamiento de la disfunción eréctil, esto es, de los trastornos de la erección en los varones. Se trata de un fármaco en general seguro y efectivo, que comienza a actuar unos 30 a 45 minutos después de ingerido, con un efecto que se prolonga por unas 12 horas.

Como ocurre con muchos otros medicamentos, el sildenafil puede presentar efectos adversos. Los más comunes son el dolor de cabeza (cefalea), el enrojecimiento de la piel (rubicundez) y los mareos. Algunas pocas personas pueden tener alteraciones transitorias de la visión de los colores.

Debes saber que si utilizas nitritos por cualquier vía (comprimidos, tabletas, parches, pomadas) no debes usar sildenafil, por el alto riesgo de complicaciones cardíacas. Ante la menor inquietud, tu médico de confianza podrá asesorarte para lograr el mejor resultado con la menor posibilidad de complicaciones.

sábado, 1 de octubre de 2011

¿Cuándo debo Evitar la Aspirina?

En la actualidad, aunque puedes usar la aspirina como analgésico, es recomendable que su aplicación se reserve para la prevención y el tratamiento de ciertos problemas circulatorios.

Sin embargo, debes estar atento ya que, en algunas circunstancias, no es prudente que utilices este fármaco o bien incluso puedes tenerlo contraindicado. Como ayuda, recuerda que la aspirina no es apropiada para tí en caso de:

  • antecedentes recientes de hemorragia digestiva
  • alergia a la aspirina o a otros antiinflamatorios
  • asma asociada con el uso de aspirina
  • rinitis alérgica
  • acidosis metabólica crónica grave (es una enfermedad poco común)

En estos casos, tu médico sabrá sustituir a la aspirina por un fármaco que pueda proteger tu circulación sin provocarte daño por toxicidad. Probablemente, optará por el clopidogrel u otros productos similares, para asegurar tu mayor beneficio.

¿Por qué Debo Tomar Aspirina?

La aspirina es un fármaco conocido desde hace décadas por sus efectos analgésicos. Sin embargo, su mayor utilidad actual se verifica en las personas con problemas cardíacos o cerebrovasculares. La aspirina puede impedir la acción de una enzima denominada ciclooxigenasa. Este proceso altera la capacidad de las plaquetas de la sangre para agregarse y, en consecuencia, reduce la probabilidad de trombosis.


Debes recibir una dosis diaria de aspirina si:


  • eres diabético y tienes más de 30 años
  • has padecido cualquier forma de enfermedad coronaria, incluidas la angina de pecho y el infarto
  • tienes antecedentes de un accidente cerebrovascular isquémico
  • presentas alteraciones graves en la circulación venosa o arterial de los miembros inferiores
  • te han diagnosticado ciertas arritmias, como la fibrilación auricular


En términos técnicos, la dosis recomendada en estos casos es de 1 mg por kg de peso. En forma simple, te es suficiente con recibir un comprimido de 100 mg todos los días, idealmente con el almuerzo. Ante cualquier duda, recuerda consultar a tu médico de confianza para dilucidar todas las inquietudes.

Tomo Diuréticos

Tu médico puede haberte recetado diuréticos para manejar tu presión arterial. Es importante que conozcas que en muchos estudios se ha demostrado que estos medicamentos son muy eficaces para controlar a la hipertensión, siempre y cuando se respeten también otras medidas, como cuidar el consumo de sal, realizar cierto grado de ejercicio físico y evitar factores como el cigarrillo.


Existen muchos diuréticos disponibles, todos ellos son útiles y tienen el beneficio adicional de ser fármacos de muy bajo costo. Además, puedes encontrar en el mercado combinaciones con dosis fijas que evitan la necesidad de consumir múltiples comprimidos durante el día.


Siempre que utilices diuréticos para controlar tu presión, debes recordar que se utilizan por la mañana, para evitar levantarte por las noches y perturbar así tu descanso.


Las principales precauciones consisten en una adecuada hidratación, especialmente durante el verano. Además, estos productos se caracterizan por aumentar la eliminación de sodio y potasio, por lo cual las dosis excesivas podrían originar síntomas asociados con esta deficiencia, como cansancio, confusión e inestabilidad (en el caso del sodio), o calambres, palpitaciones y debilidad muscular (para el potasio).


Recuerda no automedicarte en ningún caso y, ante cualquier duda, no olvides consultar a tu médico.




Antihipertensivos y Función Sexual

Algunos tratamientos para reducir la presión arterial pueden asociarse con disfunción sexual. En general, estos medicamentos no alteran la capacidad reproductiva, pero se ha demostrado que pueden alterar la potencia de la erección.

Entre los antihipertensivos que se caracterizan por este efecto adverso se destacan los beta bloqueantes (como el atenolol, el carvedilol o el bisoprolol) y los diferentes diuréticos. Por este motivo, en general se tiende a evitar la prescripción de estos productos en los varones con vida sexual activa.

Sin embargo, en algunas ocasiones estos productos no pueden ser sustituidos por otros fármacos. Si crees que tu tratamiento de la hipertensión está provocando dificultades en tu vida sexual, no interrumpas la terapia y consulta con tu médico de confianza. Será el profesional quien decida si puedes cambiar el antihipertensivo o si puede serte útil el uso de los tratamientos modernos para evitar la impotencia.

Debes recordar que, si estás utilizando antihipertensivos, no es apropiado que comiences por tu cuenta a utilizar sildenafil u otros fármacos para mejorar tu rendimiento sexual sin antes consultar con un profesional idóneo. En muchos casos ambas terapias pueden usarse en conjunto, pero ciertos medicamentos cardiológicos, como los nitritos, están contraindicados para su uso simultáneo con el sildenafil.